Autora: Lobanako
CAPITULO 1
Himeko Kurusugawa se agitaba entre las sabanas, estaba teniendo un sueño inquietante... De nuevo se despertó entre jadeos y sudor, le había vuelto a pasar, llevaba meses soñando lo mismo.
-¿Que me esta pasando?
La chica rubia se levantó y fue hacia la ducha, mientras dejaba el agua caer recordó las escenas que vivía en sus sueños.
Un templo se alzaba imponente sobre la luna, y unas largas escaleras se encontraban ante ella, Himeko comenzaba a subir lentamente, sentía como con cada paso su corazón se aceleraba mas y mas... al llegar a la entrada vio dos grandes puertas de madera, ella posó su mano delicadamente sobre un de ella y entonces las lágrimas desbordaron sus ojos, era un dolor extraño, sentía como una parte de ella muriera por dentro, el dolor se intensificó, trató de alejarse de la puerta pero no podía moverse, estaba paralizada, solo quería llorar y salir de allí, algo le decía que huyese de ese lugar que tanto daño le producía, entonces su mano se soltó de la puerta y cuando se dio la vuelta para salir corriendo, una fuerte corriente la golpeó en la espalda, las puertas se estaban abriendo, miró hacia atrás y vio un gran resplandor y una figura difuminada entre ella, no podía ver quien era, pero su llanto se intensifico, entonces la sombra pareció acercarse a ella.
-Himeko...
Siempre despertaba en el mismo momento en el que escuchaba como esa sombra la llamaba, tenia una voz muy dulce, parecía de mujer, pero a pesar de resultarle tan familiar no podía recordar quien era, decidió dejarlo pasar y relajarse con la cálida ducha, cuando ya estuvo vestida se dirigió de nuevo a su cama, se sentó en ella e inconscientemente se llevó la mano al cuello, allí tenia un collar con una pequeña concha rosa, cada vez que se sentía inquieta lo agarraba de forma inconsciente. Salió de sus pensamientos cuando una voz llamó a la puerta.
-¿Himeko? ¿Estas ya lista?
Era Makoto Saotome, su mejor amiga.
-Si Mako-chan, pasa.
La enérgica chica de pelo cortó entró con su característica sonrisa en el rostro.
-Venga Himeko, hoy no tenemos clases, ¿Te apetece ir al cine?
-Claro.
Las dos chicas se marcharon de la habitación y empezaron a caminar por los pasillos rumbo a la salida.
-Oye himeko, ¿Te ocurre algo? tienes mala cara.
-No es nada Mako-chan.
-¿Has vuelto a tener ese sueño verdad?
-...
-Sabes, creo que deberías ir a algún tipo de experto en los sueños, tal vez te diga cual es sus significado.
-No creo en esas cosas Mako-chan, prefiero no darle importancia.
-Como quieras.
Las dos chicas siguieron caminando juntas hasta la salida del centro. por suerte gozaban de las libertades características de estar en ultimo curso, por lo que podían salir y entrar cuando quisieran. En la parada del autobús Himeko volvió a sumirse en sus pensamientos y se mantuvo así hasta que llegaron a la cola de la taquilla del cine.
-¿Me estas escuchando Himeko?
- ¿Que?
-Lo suponía... te estaba preguntado sobre que película querías que viéramos.
-La verdad es que no se Mako-chan, la que escojas tu estará bien.
Makoto se encogió de hombros y pagó las dos entradas, las dos chicas entraron entonces en el cine y se pararon delante de la sala.
-Parece que aun no ha empezado la película Himeko, espera aquí mientras yo voy a comprar las palomitas.
-De acuerdo Mako-chan
La chica de pelo corto se fue dejando a Himeko sola delante de la puerta, se empezaba a sentir incomoda cuando una voz masculina sonó a sus espaldas asustandola.
-Lo siento Kurusugawa-san, no pretendía asustarte.
-No tiene importancia Ogami-kun (dijo sonrojándose)
-¿Has venido sola?
-no, he venido con Mako-chan, ¿y tu?
-yo he venido con mi clase de la universidad-dijo señalando a un grupo de chicos que esperaban en la sala de en frente.
-Ya veo...
-Veras Kurusugawa-san, me preguntaba si... si alguna vez podríamos venir juntos, tu y yo al cine...
-Yo esto... supongo que si
-Bien, entonces ¿te parece bien que el Domingo que viene te pase a recoger?
-Claro Ogami-kun.
Uno de los amigos de Soma Ogami pasó por detrás de el y le empujó para tratar de acercarle mas a Himeko, pero al parecer no midió bien sus fuerzas ya que este cayó justo encima de ella con sus labios rozándose levemente, Soma se levantó rápidamente y trató de ayudar a Himeko a levantarse, pero esta se levantó sola y salió corriendo hacia la salida, estaba llorando.
Himeko corría todo lo que podía, ese beso había echo que algo en su interior sufriera, y no pudo soportarlo, no entendía porque ya que Soma había sido su amor de la infancia y era evidente que el sentía algo por ella, pero su corazón empezó a doler, y sus ojos lloraban por voluntad propia, corrió hasta alejarse del cine, y cuando vio que por fin se encontraba entre toda la gente se tranquilizó decidió que daría un par de vueltas mas antes de volver, se paró en un semáforo y cuando este se puso en verde cruzó junto con el resto de la gente, había un parque por allí cerca, tal vez se sentaría un rato hasta que se sintiera mejor, en mitad del cruce se paró de golpe, sentía algo raro, no podía explicarlo, era como si su corazón se hinchase de felicidad, buscó con la mirada aquello que necesitaba y lo encontró delante de ella, era una mujer muy hermosa, de largo pelo azul y mirada penetrante, también ella pareció quedarse paralizada cuando la vio, ambas estaban ahí paradas, una delante de la otra sin poder moverse, sin poder reaccionar, hasta que por fin la chica de pelo azul lo hizo.
-Himeko....
La chica rubia no supo el porque empezó a llorar desconsoladamente, ni tampoco el motivo de porque se lanzo a esos brazos que la abrazaron tratando de darle consuelo.

O.0
ResponderEliminarwow realmente emocionante y conmovedor...¿Que sera ese extraño sentir en el corazon de Himeko?
jeje pronto lo veras ;)
ResponderEliminarme encanto el inicio, ya me atrapo la trama ;)
ResponderEliminarconti pronto por fa!!!